viernes, 30 de enero de 2009

¿A dónde vamos?

Nuestra aventura comenzó 4 años atrás. Cuando un buen día mi pareja me comentó que quería irse del país. La razón, muy sencilla, previno que la crisis, la misma que está afectando en la actualidad, iba a ocurrir en unos añitos. Quién me hubiera dicho a mí, que iba a tener razón.
Ni corta ni perezosa, decidí apoyarle e irme con él. Tras decidir que queríamos cambiar de aires y ver mundo, vino la gran pregunta, ¿a dónde vamos?

Está claro que cuando uno decide irse a vivir y trabajar al extranjero, es porque conoce algo del país al que se va, bien sea porque conozca el idioma, porque tenga familia, o simple y llanamente sienta atracción y fascinación.
El idioma fue nuestro punto de partida. Varios países se nos pasaron por nuestra cabecita y ninguno de ellos fue finalmente escogido. Analizando los pros y contras de cada uno de ellos, llegamos a la siguiente conclusión.

- EEUU: gran país de prosperidad y “libertad” en donde cualquier persona, sea de la raza que sea, puede alcanzar “el sueño americano”. Todo cierto, pero quizás en el siglo pasado. América ya no es lo que era. No quiero generalizar ni ofender a nadie, y me disculpo por ello, pero no quiero vivir en un país patriótico hasta la médula, que se siente el ombligo del mundo, el salvador de la Tierra. No quiero vivir, y que mis futuros hijos crezcan en un país en donde las armas están legalizadas y a favor de la pena de muerte. Por todas estas razones, descarto el gran sueño americano.

- Inglaterra: la gran ventaja es que está a penas 2 horas de avión de España. Tener a la familia y a los amigos a un par de horas de vuelo es una ventaja. Yo he estado en Londres, y la verdad es que como ciudad me gustó mucho, muy cosmopolita. Pero la verdad es que el tiempo es bastante deprimente. Siempre lloviendo y con pocas horas de luz al año.

- Irlanda: ufff… peor tiempo todavía y un acento raro de cojones. Lo positivo, la cercanía.

- Alemania: hay que reconocer que es uno de los países europeos donde mejores políticas sociales y económicas tienen. La población disfruta de una buena calidad de vida. Son metódicos, puntuales, ecologistas, innovadores, piensan en el bien de la comunidad, y están a la cabeza de las listas europeas y mundiales. Quizás lo único malo es el idioma. Además de todo ello, es el país por excelencia de las Bratwurst (salchichas blancas) y la cerveza.

El idioma es el único impedimento para trabajar. O conoces su lengua o trabajas de camarero en un restaurante o bar. No te basta con el inglés, a pesar de que casi todo el mundo te entiende a la perfección, también necesitas el alemán.

Alemania estaba en nuestro plan B, por lo que realmente nuca llegamos a descartarlo, si no nos hubiesen expedido el visado, andaríamos ya por tierras bavieras.
¡Gran suerte que todo salió a pedir de boca!

El Comienzo

Nuestro bolg va dirigido a todo aquel que ha sentido la necesidad de abandonar su país en busca de una vida mejor, próspera y repleta de futuras ilusiones; a todo aquel que busca mejorar su calidad de vida; o simplemente aquel que siente intriga por un país del que poco se habla y casi nada se sabe. Desconocido, exótico, poblado de diferentes culturas y razas, personas de distintas partes del globo terráqueo y habitado por especies de todas las clases.
Un país que despierta curiosidad en el europeo, y lleno de esperanza para aquellos que ponemos nuestros deseos en escapar de la cruda realidad, hartos de ver como una nación se va al garete, indignados de cómo los políticos no ponen solución a los problemas cotidianos, favoreciendo día a día al más rico y poderoso.

Esta página va dirigida al que sienta curiosidad e intriga sobre un país llamado Australia.